CAMBIÓ TU MUNDO
Abril es el mes de los deseos,
el día en que la sangre amaneció en ti,
tu primer beso reseco de ternura,
la boca de desiertos rondada por las lenguas
resecas de los besos.
Se dilatan tus pechos que se van a mi encuentro
desde tu adolescencia,
mis ojos te buscan tratando coincidirte
con perdidas caricias robadas al espacio.
Los pies son un regalo de la naturaleza
¿donde andaría yo sin tus pies en mis pies
ocultando intenciones, llevándose el amor
por esos derroteros que solo tu comprendes?
Me sabes y me hueles a miel y a ambrosía
las noches que te tengo en esos cuantos días
que repartes cancelas y puertas a los cielos
los dolores y anhelos quisiera compartirlos.
Llévame ese sabor en las alas del alma
y dame cataratas ungidas por la sangre
que viertes cada instante que el año divide.
Abril, el primero de todos,
el mes que decidiste junto a toda tu estirpe
apresarme en tu cuerpo haciéndote mujer
devolviendo a los cielos esa santa inocencia
que pinta en tus vaivenes cuando saltan los años.
Dejas atrás la comba, los coches de capota,
la pregunta constante de los porqués de todo,
vas nadando en los modos donde nacen las reinas
con los dones de dar y procrear mil almas,
te esperan entre brazos para darte el amor
que viniste a buscar sin apenas saberlo
recibirás los dones que reciben vestales
gozando del placer y dando placer de vida
desde el mar de tu boca.
Chema Muñoz ©