La enseñanza está centrada en la historia que relata el Evangelio de Lucas sobre la mujer de flujo de sangre, que al quedar descubierta, tiene que contar su historia que es vergonzosa frente a todos, Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado” Ése es el Dios bondadoso que tenemos, uno que retiene lo que queremos para darnos lo que necesitamos. Ella necesitaba recobrar lo más valioso, su dignidad.