Son cuatro crecimientos por los que vamos a pasar y tenemos que enfrentar día con día, el primero de ellos es el que Jesús tuvo: el de la Sabiduría, si quieres ser sabio debes aprender a interrogar razonablemente, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir, eso es el centro de la sabiduría.