¡No Quiero!
No quiero ser como hasta ahora
aguantar el frio desde la noche a la aurora
esperando que se ausente la luna
dar la mano a un nuevo día
saber donde despierta el norte
y el sol calienta superficies.
¡No!
no quiero ser la efigie
que alargue en su sombra siglos de soledad
ni ser la imagen que todos escudriñen,
se lleven de recuerdo
para luego dormir en un cajón vació.
¡No!
No quiero estar cubierto del roció
de la desesperanza,
de la mano en el hombro
de tardes de añoranza ,
ni pintarme la magua tatuada en el alma.
Lo que me gustaría...
es sentirme de nuevo tan libre como fui
cuando los pantalones tocaban las rodillas
cuando yo te buscaba jugando al escondite
saltabas a la comba y soñaba en su grito
sentir como Tarzán agarrado a una liana.
Pero llega el mañana y mueren los intentos
de soñar como locos, se vacían los sueños
se llena nuestra historia de aquellos desalientos
que persisten por siempre
desde tiempos antiguos
parece que estuvieran entre nuestros recuerdos
afanados a dar como palos de ciego
y romper los caminos de la gloria infinita.
Quiero teneros siempre malditas alegrías
parece que os doliera repartiros por todo
configurar caminos, endureciendo ya
arenas movedizas secando viejos lodos
por donde caminar con la frente muy alta.
No en vano nos trajeron para ser alegrías
vinimos del amor
¿ donde se ha ido entonces esa paloma blanca
que vuela alardeando de la paz prometida?
Se hinchan las barrigas de hambre y de opulencia
pero equivocamos el camino hacia el norte
y nos depositaron en lecho equivocado
donde no se protesta por el hambre a diario
donde los breviarios valen más que la vida
donde dan la razón a esa inquisición
que sigue alardeando del hambre de los otros
de la muerte por muerte y se ríe en la cara
del Dios del Universo.
Es por todo eso que no
no quiero ser el frio
de la noche a la aurora
ni ser efigie muerta ni morir al roció
ni ser la soledad ni la desesperanza
ni pintarme la magua tatuada en el alma
morir en el intento de vivir en la vida
ni ser los desalientos ni ser ese recuerdo
guardado en un cajón.
Me gustaría ser y vivir de alegrías
comer todos los días con el cuerpo que tengo
vivir reblandeciendo arenas a mi paso
y beber de tu vaso el de la opulencia
tirar los breviarios y dar vida a la vida.
Chema Muñoz ©