Descansando en Dios

1253 - Sofonias 3. Viviendo a plenitud la presencia de Dios. Sof 3:17


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1253 – Sof 3:17 – Sofonías 3. Viviendo a plenitud la presencia de Dios.

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.

La persona que no procura tener una íntima y constante relación con Jesucristo, permitiendo que Él sea el centro de su vida y que controle sus pensamientos, sentimientos y acciones, no puede encontrar otra cosa que frustración, tristeza y derrota espiritual en su vida. Pero el estado habitual de un cristiano debe ser el gozo. Entendido este no como una experiencia emocional únicamente, sino como algo que se demuestra y se transmite a los demás. Es estar conforme con la voluntad del Todopoderoso y con sus propósitos internos. Un creyente así, sirve a los demás de corazón, vence las tentaciones, es fortalecido en las pruebas, consolado en las tribulaciones y supera las tristezas de la vida. Vivir a plenitud la presencia de Dios produce el gozo que se manifiesta a la vez, en una actitud y un fruto espiritual, en todos aquellos que permiten al Señor ocupar el lugar céntrico de su vida. La vida sólo tiene significado y valor si Jesucristo está en medio de ella. Vivamos a plenitud la presencia de Dios y siempre estemos gozosos porque: “Jehová está en medio de ti, poderoso, Él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.” (Sof 3:17). “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” (Fil 4:4)

I. Un pueblo convertido (Sof 3:9–10). “En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento. De la región más allá de los ríos de Etiopía me suplicarán; la hija de mis esparcidos traerá mi ofrenda.” En Sofonías 3:9-20, con la frase “en aquel tiempo”, somos trasladados al futuro reino milenial. Para Israel poder experimentar y vivir a plenitud la presencia de Dios Sofonías predijo que las naciones serían renovadas en lo moral (So 3:9) y en lo espiritual (Sof 3:10). La pureza de labios de los pueblos no significa que hablarán un nuevo lenguaje, sino que será renovada la manera soez de hablar. Los labios representan lo que uno dice (las palabras que salen de la boca) y esto a la vez es reflejo de la vida interior (Is 6:5-7; Mr 7:20-23). Cristo afirma “Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre…Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.” (Mr 7:15, 21-23). Por lo tanto, “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” (Lc 6:45). En el milenio los pueblos se volverán a Dios en confianza y reverencia, invocarán el nombre de Dios y mostrarán su dependencia de Él.

II. Un pueblo renovado (Sof 3:11–17). “En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte.” La restauración de Israel es una promesa de Dios dada a través de Moisés (Dt 30:1-10). Cuando Dios restaure a las naciones y las traiga a sí mismo, también convertirá su ira en bendición para su pueblo escogido. Este mensaje de Dios a través de Sofonías ha sido de gran consuelo para Israel, pues confirmaba la fidelidad de Dios a sus promesas. En Sofonías 3:11-13 enseña la redención de Israel. Toda la iniquidad, injusticia, mentira, lengua engañosa, serán erradicadas y en su nueva condición pura, el pueblo hallará paz y seguridad.

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Descansando en DiosBy Francisco Atencio