1413 – Mt 24:37 – Como en los días de Noé.
Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.
EL Señor continua con la segunda de siete ilustraciones para reforzar la enseñanza sobre su segunda venida. Usará el diluvio y a Noé en el AT para hacer una analogía y recordar la indiferencia del ser humano a la Palabra de Dios antes del diluvio y su consecuencia de muerte y condenación eterna por el diluvio.
La indiferencia a Palabra de Dios (Mt 24:38). “Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,”. En los días de Noé antes del diluvio, las personas estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento. “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.” (Gn 6:5, 11,12). Por Pedro sabemos que mientras Noé construía el arca también predicaba (2Pe 2:5), pero la gente mostraba total indiferencia por lo que él predicaba como por el arca que construía, creyendo que ambos no tenían sentido y eran algo absurdo. Por lo cual, la gente se reía cuando Noé les hablaba del diluvio venidero. Nunca habían visto lluvia, mucho menos un diluvio, porque hasta ese momento la tierra al parecer estaba cubierta por una capa de vapor que proporcionaba toda la humedad necesaria para que la vida florezca. Puesto que nunca habían visto tal calamidad, descartaron la idea de que pudiera suceder. Todo era como de costumbre hasta el día en que Noé entró en el arca y empezó a llover. Incluso cuando la predicción de Noé comenzó a cumplirse delante de sus ojos, ellos no escucharon la advertencia. Noé había construido y predicado por ciento veinte años, pero sin tener la más mínima influencia en alguien, total indiferencia, que no fuera su familia inmediata. Durante los siete años de la tribulación la humanidad se endurecerá aún más en el pecado y la impiedad como nunca antes en la historia. Cada vez el ser humano sin Dios será menos sensible a Su Palabra. Durante la tribulación demonios atormentarán a los incrédulos, pero aun así no se arrepentirán de sus pecados ni buscarán de Dios. A los demonios se les dará la orden “no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos”. Además, la tercera parte de la humanidad morirán por las plagas durante los juicios de la tribulación, pero los incrédulos que queden vivos no se arrepentirán ”de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.” (Ap 9:5,6,21). Igual será la actitud y la respuesta que prevalecerá antes de la segunda venida del Hijo del Hombre. Los principios de dolores con terremotos, guerras, pestes, la abominación desoladora, la alteración de los cuerpos celestiales, y la predicación del evangelio de Cristo, antes y durante la tribulación, no hará efecto alguno en la mayoría de los seres humanos. Verán las señales de Dios, pero las atribuirán a otras causas al margen de Dios.
La certeza de la segunda venida de Cristo (Mt 24:39). “y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” En el tiempo de Noé, La gente se mostraba tan indiferentes a la verdad de Dios que no entendieron la situación peligrosa en que se hallaban hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos a la condenación eterna. Igual sucede en nuestro tiempo muchos creyentes e incrédulos ignoran la advertencia de la Biblia y algunos se burlan de la predicación del evangelio y el anuncio que Jesucristo vendrá por segunda vez. Pero Dios, que es rico en misericordia, desea que ni el creyente ni el incrédulo vayan a la condenación eterna: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza,