1406 – Mt 23:13 – Condenación para los falsos líderes espirituales.
Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
Jesús, cierra el paréntesis de la enseñanza a sus discípulos sobre el carácter del verdadero liderazgo, y reinicia su confrontación directa y fuerte contra los escribas y fariseos condenándolos por su falso liderazgo.
Hace ocho condenaciones a los falsos lideres espirituales usando la palabra “¡ay!” que no solo es una expresión de dolor sino de juicio de Dios. La usará unida a la palabra “hipócritas”.
Los falsos líderes son condenados por excluir a las personas (Mt 23:13). “Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres.” El juicio de Dios es por impedir, ser obstáculo a los hombres para entrar en el reino de Dios. El pecado era grave “pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.” (Lc 11:52).
Los falsos líderes son condenados por la codicia (Mt 23:14). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y por pretexto, hacéis largas oraciones; por tanto llevaréis mayor condenación.” Esta condenación no está en los originales más antiguos de Mateo pero existe en Mr 12:40 y Lc 20:47. Son condenados por el pecado de la codicia. Administraban los bienes de las viudas y se enriquecían dejando a las viudas en una miserable condición económica. Para justificar los saqueos a las viudas usaban de pretexto largas oraciones y por ello tendrán mayor condenación.
Los falsos líderes son condenados por corromper a quienes guían (Mt 23:15). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.” Condenados por corromper a los prosélitos. Un prosélito era un gentil que se convertía a la religión judía. Al ser enseñados con falsas doctrinas los prosélitos se convertían en dos veces más hijo del infierno que sus maestros los escribas y fariseos.
Los falsos líderes son condenados por su perversión (Mt 23:16-22). “¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él.” Son condenados por pervertir la verdad (Ro 2:19-20). Dios no puede mentir y su pueblo debe hablar verdad. (Tit 1:2; He 6:18).
Los falsos líderes son condenados por invertir las prioridades de Dios (Mt 23:23-24). “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!” Jesús condenó a los escribas y fariseos por invertir las prioridades divinas, pues aumentaron lo insignificante y minimizaron lo esencial.
Los falsos líderes son condenados por la piedad aparente (Mt 23:25-26). ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. Jesús condenó a los escribas y fariseos por extorsionar a otros y por gratificarse a sí mismos.