1269 – Zac 8:3 – Zacarías 8. Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad.
Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.
Casi dos años después de las ocho visiones en una noche y como a la mitad del período de reedificación del templo (520–516 a.C.) Zacarías dio cuatro mensajes en Zc 7-8: M1. Amonestación sobre el ayuno que Dios no acepta (Zc 7:4-7). M2. Arrepentimiento porque tenían corazón duro como de diamante (Zc 7:8-14). M3. Restauración de Jerusalén y retorno de los esparcidos por las naciones (Zc 8:1-17). M4. Regocijo por la presencia de Dios en Jerusalen (Zc 8:18-23). Los mensajes fueron dados en respuesta a la comitiva que llegó a Jerusalén para preguntar si la nación debía seguir guardando el ayuno en memoria de la destrucción de la ciudad (Zc 7:4-7). La respuesta sería dada en el cuarto mensaje de regocijo (Zc 8:18-19). Los delegados eran judíos (nombres de extranjeros dados en Babilonia) que venían de Bet-el (Esd 2:28), ciudad israelita al norte de Jerusalén que había sido centro del culto apóstata de las diez tribus del norte de Israel (1Re 12:28–29; 13:1; Am 7:13). Zacarías en este tercer mensaje nos traslada al reino milenial a igual que Isaías cuando dijo de Jerusalén: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” (Is 2:2-3)
I. Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad (Zc 8:1-3). “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.” El tercer mensaje se divide en siete partes mediante la frase recurrente: “Así dice o ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zc 8:2,3,4,6,7,9,14). No se conoce si cada parte de él es un resumen de un mensaje más largo que Zacarías entregó oralmente, pero que no registró. Se afirma el celo de Dios por Sion (Jerusalén) con términos superlativos (Zc 1:14; Jl 2:18). Se prefigura el cumplimiento milenial de que la presencia divina estará de nuevo con su pueblo a través del reinado personal de Jesucristo cuando retorne a Sion a morar en medio de Jerusalén y ocupe el trono de David (Zc 2:12; Ez 43:1-6; 48:35). Uno de los veinticinco (25) nombres dados a Jerusalén en la Biblia será llamada en el milenio: “Ciudad de la Verdad y Monte de Santidad.” Estos nombres son porque en el milenio, la Verdad y Santidad de Dios serán impartidas desde Jerusalén a toda la tierra. (Jl 3:17; Abd 17; Zc 14:20-21). Otro nombre que Jerusalén recibirá en el milenio es Jehová sama (Dios está aquí) (Ez 48:35). Nombre dado porque la presencia de Dios regresa a Jerusalén durante todo el milenio (Ez 43:1-6). Serán tiempos de regocijo para Israel: “Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.” (Is 12:6).
II. Tercer éxodo del pueblo de Dios (Zc 8:4-8). “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.” (Zc 8:7-8).