1386 – Mt 19:14 – Jesús y los niños.
Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.
Mateo siguiendo con su propósito cristológico y no cronológico nos pasa a un nuevo evento. Este fue probablemente después que Jesús terminara de enseñar a los doce acerca del matrimonio, el divorcio, el nuevo casamiento y la soltería (Mt 19:3-12). Entonces otro grupo de personas vino a buscar ministración de parte del Señor, eran los niños. En ese tiempo le fueron presentados unos niños sin duda por parte de sus padres. Marcos y Lucas usan el tiempo imperfecto (“le presentaban”, “traían a él”), indicando un proceso continuo y posiblemente de tiempo extendido (Mr 10:13; Lc 18:15). Los padres se sintieron atraídos por este Maestro cuyo amor por los niños ya era conocido (Mt 17:18; 18:2-3; Jn 4:50).
Rechazados por los discípulos (Mt 19:13). “Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.” La actitud casi constante de los discípulos era rechazar, reprender, despedir a los que buscaban acercarse al Señor. Eran como los guarda espaldas que usan hoy día ministros y pastores. El Señor una vez más nos da una lección de atender, ayudar, orar y bendecir a los que se acercan a Él y a los necesitados no importando su edad, sexo, cultura, ni condición económica. El corazón que es ardiente con el Señor no rechazará a los niños.
Solicitados y aceptados por Jesús (Mt 19:14). “Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” Por Marcos nos enteramos que Jesús se indignó mucho con los discípulos por la actitud de ellos hacia los niños (Mr 10:14). Por consiguiente, Jesús les dijo a los doce, y sigue diciéndonos hoy día a todos sus discípulos: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis. Cuando el Señor dice “de los tales es el reino de los cielos”, incluye a aquellos niños que, debido a su edad o deficiencia mental, son incapaces de ejercer fe salvadora y si ellos llegan a morir Dios les concede la entrada al reino por la soberana gracia divina. El Señor estaba indignado, enojado porque a los tales, es decir a los que son como niños, les pertenece el reino de los cielos. Marcos y Lucas registran el símil, como, que para entrar en el reino de los cielos es necesario tener la actitud de un niño. “De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” (Mr 10:15; Lc 18:17).
Bendecidos por Jesús (Mt 19:15). “Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí.”. Por Marcos sabemos que: “Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.” (Mr 10:16). Jesús no solo acepta y recibe a los niños, sino que también los toma en sus brazos y los bendice y “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” (Pr 10:22).
Palabras para los padres y obreros cristianos. Algunas palabras a practicar son útiles para dar guía a los padres y obreros cristianos en llevar niños a Cristo. P1. Recordar. Debemos recordar que cada niño es creado por Dios, y en ese sentido ya le pertenece. El salmista declaró: “Tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre… formidables, maravillosas son tus obras” (Sal 139:13-14).