1338 – Mt 10:5-8 – Principios para un ministerio eficaz.
A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
Después de la lista con los nombres de los apóstoles, Mateo 10 puede dividirse en tres segmentos. El primero expresa ocho principios para el ministerio eficaz. (Mt 10:5-15) la tarea básica del ministerio, el siguiente (Mt 10:16-23) con la reacción al ministerio, y (Mt 10:24-42) con el costo del ministerio.
1. La comisión divina (Mt 10:5a). “A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo:” Los doce fueron soberanamente llamados, comisionados y enviados por Jesús. Estaban bajo órdenes divinas. Marcos nos enseña que Jesús envió a los discípulos de dos en dos (Mr 6:7). El objetivo de no ir solos es para que se animarán entre sí, se rendirían cuentas mutuamente, y alternarían la ministración para reducir la presión y la fatiga. Además, serviría para que el testimonio fuera confirmado por dos o tres testigos lo cual agregaría autoridad a la predicación de los apóstoles. Salomón también lo enseñó “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.” (Ecl 4:9-10). La comisión divina de la iglesia es: “id, y haced discípulos a todas las naciones.” (Mt 28:19).
2. EL objetivo central (Mt 10:5b-6). “Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” El ministerio debían llevarlo a cabo solo en Israel. Luego de Pentecostés debían ir a todas las naciones y ser testigos de Cristo hasta lo último de la tierra. (Mt 28:19-20; Hch 1:8).
3. Un mensaje claro (Mt 10:7). “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.” Debían proclamar el mensaje de salvación. Es el mismo mensaje que predicó Juan el Bautista (Mt 3:2). Es también el mismo mensaje con que inició Jesús su ministerio (Mr 1:14-15). El evangelio, como mensaje procedente de Dios, no cambia es el mismo siempre (Gá 1:7-8). El evangelio anuncia a los seres humanos la gracia salvadora de Dios. (Ef 2:8-9). El evangelio afirma que Dios se ha acercado y la salvación procede solo de Él (Sal 3:8; Jon 2:9; Hch 4:12; 1Ti 2:5). El evangelio es para la obediencia de la fe (Ro 1:5). El evangelio proclama el poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. (Ro 1:16). “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” (1Co 1:18).
4. Credencialiales con el poder de Dios (Mt 10:8). “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios.” Fueron enviados con el mismo poder y autoridad de Jesús para hacer sanidades, milagros y echar fuera demonios. Pablo declaró: “Las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros” (2Co 12:12). “de gracia recibisteis, dad de gracia.” El evangelio de la gracia es un regalo de Dios y los que lo reciben sirven voluntariamente en la obra de Dios.
5. Confianza en Dios (Mt 10:9-10). “No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos, ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.” Dios provee a través de la iglesia para apoyar a los ministros. Pablo a Timoteo: “Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario” (1Ti 5:17-18). Es el plan de Dios: “los que anuncian el evangelio,