Descansando en Dios

1316 - Evangelios. El verdadero atuno. Mt 6:16


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1316 – Mt 6:16 – El verdadero ayuno.

Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Ayunar es el tercer aspecto, después de dar (Mt 6:2-4) y orar (Mt 6: 5-15), al que Jesús corrige las prácticas religiosas hipócritas tipificadas por los escribas y fariseos. En cada caso la perversión de la norma de Dios la ocasionaba el deseo predominante de ser vistos y alabados por los hombres (Mt 6:1). La Biblia en general contiene los beneficios de la práctica del ayuno. Ninguno de estos beneficios enseña que el ayuno es para manipular a Dios y pedir lo que queramos o esté fuera de su voluntad. El ayuno era practicado por las diferentes culturas y para diferentes propósitos: En el caso de los judíos (Lv 16:29-31; 23:27). Dios sólo estableció un día de ayuno al año para aflicción (anah: humillarse, someter la carne (alma), oprimir, quebrantar, cantar) del alma para arrepentimiento de pecado. Durante el cautiverio agregaron, sin consultar a Dios, tres ayunos adicionales al año para cuatro ayunos anuales (Zc 7:5-6; 8:19). Los fariseos agregaron ayunar dos días a la semana (Lc 18:12). El ayuno también era practicado por la pérdida de un familiar o rey. Ayuno de siete días por muerte del rey Saúl. (1Sa 31:1-13; 2Sa 1:12; 1Cr 10:12). David ayunó para: Pedir a Dios que su hijo no muriera, pero Dios ya había establecido que moriría por causa de su pecado con Betsabé. (2Sa 12:16-22). Para acompañar a alguien en el dolor de su enfermedad. (Sal 35:13). Josafat proclama ayuno pidiendo dirección y ayuda a Dios (2Cr 20:3). Los reyes paganos y culturas paganas también ayunaban. (Dn 6:18; Jonás 3:5). Jesús no prohíbe el ayuno, pero si coloca condiciones para ayunar. Hacerlo en secreto para que Dios nos bendiga en público. (Mt 6:16-18).

El ayuno hipócrita (Mt 6:16). “Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.” La frase cuando ayunéis apoya el entendimiento de que ayunar no es algo ordenado. Pero cuando se practique debe regularse según los principios que Jesús ofrece aquí. El ayuno en el tiempo de Jesús se había vuelto un ritual para obtener mérito con Dios y atención ante los hombres. Al igual que orar y dar limosnas, era en gran manera un espectáculo religioso hipócrita. Los fariseos agregaron ayunar dos veces por semana (Lc 18:12), generalmente en el segundo y quinto día de la semana, alegando que esos días fueron los dos viajes separados de Moisés al monte Sinai para recibir de Dios las tablas de la ley. Aquellos que deseaban llamar la atención hacia su ayuno ponían rostros austeros, como los hipócritas; porque ellos demudaban sus rostros para mostrar a los hombres que estaban ayunando. Solían usar ropa vieja, a veces destrozada o deliberadamente rota y sucia, se desaliñaban el cabello, se cubrían con cenizas y tierra, y hasta se maquillaban a fin de verse pálidos y enfermizos. Dios a través de Isaías 750 años antes había confrontado al pueblo por el ayuno hipócrita (Is 58:1-5). ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? (Is 58:3). El ayuno hipócrita que no agrada a Dios es: 1) El que se practica cuando uno vive en rebeldía y pecado (Is 58:1). 2) El que se práctica para aparentar ser religioso (Is 58:2). 3) Es el que le reclama y le predica a Dios al no conseguir el fin buscado (Is 58:3a). Jesús lo enseña con la parábola del fariseo y el publicano (Lc 18:9-14). 4) Es el que no afecta la vida espiritual, sino que se convierte en una rutina religiosa (Is 58:3b-5). El mandamiento para todo creyente es que “vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.” (1Pe 2:5).

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Descansando en DiosBy Francisco Atencio