Hace sesenta años se editó “A hard day’s night” y se estrenó la película con ese mismo nombre, que fue la primera de la banda. Fue un reflejo de los años de Beatlemanía y, bajo presión, los puso a componer uno de sus grandes hits. Las estadísticas no alcanzan para medir el impacto de un álbum en el que Los Beatles se animaron a prescindir de las creaciones de otros para decirle al mundo que con lo que ellos eran capaces de crear alcanzaba para ser los mejores. La Beatlemanía era un fenómeno tan palpable que protagoniza, junto a ellos cuatro, la primera de sus películas. Y el film, que sesenta años después hace reír casi todo el tiempo, revela una pista sobre cómo eran esos años de vértigo: en la hora y media que dura no nombra ni una vez a The Beatles. No hace falta. Esos cuatro y la suma de todas sus partes ya estaban en boca del mundo entero.