Nadie es perfecto, y nadie merece serlo. Nadie la tiene fácil y nunca sabes por los problemas que está atravesando cada uno. Así que no que eres el único enfrentando momentos difíciles, cada quien está asumiendo sus propias confrontaciones. Pregúntate si cada una de las relaciones le agregan o le quitan valor a tu vida. Rodéate de personas positivas, que sean mejores que tú y que te conduzcan, y te enseñen, cómo ser exitoso. Invierte tu tiempo con personas que te hagan más feliz, y no con aquellas que te presionen por impresionarlas.