Necesitamos templanza pero no podemos controlarnos por nosotros mismos, necesitamos el poder de Cristo. No es un asunto netamente humano. Cristo acude para ayudarnos a poner nuestros pies sobre la tierra.
Necesitamos templanza pero no podemos controlarnos por nosotros mismos, necesitamos el poder de Cristo. No es un asunto netamente humano. Cristo acude para ayudarnos a poner nuestros pies sobre la tierra.