Lo que vives ahora, es el momento que tienes, no tienes más, debes tener esperanza en lo que continuará, en lo que sigue después porque la escena continúa, porque verás el rostro de Dios.
Todos los días tenemos retos, desafíos, pruebas, algunas que perderemos o que vamos a superar pero una cosa es segura, verás al Rey y Él secará toda lágrima de tus ojos.