Comienzas ideando por propia cuenta tu proceso espiritual, pero luego comprendes el valor de seguir a personas de verdadera experiencia. El aspirante avanzado agradece siempre lo que llega a su vida, pero al principio pasa por momentos de confusión. El sufrimiento prolongado que deviene de las falsas expectativas te despierta y purifica la motivación de la mente. Una vez situado en el conocimiento, logras comprender las etapas en el sendero del corazón.