Todos nosotros necesitamos descargar o depositar cierto nivel de confianza en nuestros seres cercanos, familiares o amigos.
El prejuicio no nos permite ver lo que hay detrás de cada persona, ésto se hace por nuestra propia experiencia de vida y nos quita las oportunidades de confiar, pero Dios es un ser sin prejuicios, y nosotros como humanos, somos prejuiciosos