¿Has sentido que a veces no salen las cosas? El Apóstol Juan escribe en su tercera carta: Todo el que tiene esta esperanza en Cristo se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Esta es una particularidad de aquel que ha decidido comenzar una gran vida espiritual, purificarse a sí mismo, no espera que otros le estén todo el tiempo enseñando algo. Aquel que conoce a la persona de Jesucristo tiene como proceso de introspección irse purificando desde adentro hacia afuera.