Está escrito: ¡El SEÑOR Soberano es mi fuerza! Él me da pie firme como al venado,
capaz de pisar sobre las alturas. Dios nos dará pies como de siervos. La mayoría de las personas ponemos nuestra alegría en la situación, pero el profeta dijo que aunque todo sea quitado o no se dé el fruto esperado, él decide alegrarse en el Dios de nuestra salvación. Nosotros, ¿con qué nos alegramos?