La fe no es atajo para evitar la adversidad. No es un pasaporte directo al éxito. No tiene que ver con modificar circunstancias, sino con que sean cuales sean, no deformen lo más auténtico de ti.
La fe no es atajo para evitar la adversidad. No es un pasaporte directo al éxito. No tiene que ver con modificar circunstancias, sino con que sean cuales sean, no deformen lo más auténtico de ti.