
Sign up to save your podcasts
Or


1325 – Mt 7:21– La apostasía.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
El Señor Jesús luego de advertirnos de los falsos maestros y profetas nos advierte de no caer en la apostasía. La Biblia tiene muchas advertencias desde Génesis hasta Apocalipsis para que el creyente no caiga en la apostasía perdiendo su salvación y la vida eterna. ¿Qué es la apostasía? Es el acto por medio del cual una persona que ha profesado creer en Cristo, se aparta y rechaza deliberadamente la verdad revelada en la Escritura. Es abandonar y rechazar de manera deliberada la fe. Desertar, traicionar, apartarse, alejarse de Cristo, de la palabra de Dios, de la fe de manera voluntaria y consciente. ¿Quién es un apóstata? Es la persona que ha profesado creer en Cristo, y siendo creyente de Cristo, se aparta, abandona, y rechaza deliberadamente, voluntariamente la verdad revelada en la Escritura. La apostasía se manifestará en los postreros días con los falsos maestros y sus falsas doctrinas. Pablo advierte “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” (1Ti 4:1).
1. Advertencias para no caer en la apostasía en el NT. La iglesia debe estar atenta a los falsos maestros que tratarán de engañarlos: Predicando un mensaje positivista (súper fe, prosperidad). Presentar un sermón triunfador (subjetivismo, motivacional). Enseñanzas que dejan fuera la cruz. No hacer alusión al pecado ni lo confrontan con las Escrituras. No mencionan la sangre Jesucristo. No enseñan sobre del juicio final de Dios y la condenación eterna. Las advertencias para no caer en la apostasía son para los creyentes, no para los incrédulos. Están ubicadas en casi todas las cartas del NT. Algunas son: Apostatar por no hacer la voluntad de Dios (Mt 7:21-23). Apostatar por no permanecer en el Señor (Jn 15:6). Apostatar por el orgullo (Ro 11:21-22). Apostatar por no retener la palabra de Dios (1Co 15:1-2). Apostatar por no confiar en Cristo (2Co 13:5). Apostatar por negar al Señor (2Ti 2:11-12). Apostatar por recaer de la fe y volver atrás (He 6:4-6). Apostatar por extraviarse de la verdad (Stg 5:19-20).
2. El auto engaño (Mt 7:21) No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. ¿Qué es hacer la voluntad de Dios? Es creer en Jesucristo (Jn 1:11-12; 6:40; He 11:6). Jesucristo explica “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” (Jn 6:40). Es ser obedientes a la palabra de Dios: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” (Jn 14:15). Es permanecer hasta el final fiel al Señor: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” (Jn 15:6). Santiago enseña: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Stg 1:22). “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Stg 2:17).
3. El juicio final (Mt 7:22). “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”. Los que apostatan de la fe inician bien y terminan mal. En algún momento del camino se desvían escuchando y siguiendo a los falsos maestros. “en aquel día” es en el juicio final del gran trono blanco donde serán juzgados todos aquellos que no obedecieron la Palabra de Dios. Juan detalla el juicio diciendo: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida;
By Francisco Atencio1325 – Mt 7:21– La apostasía.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
El Señor Jesús luego de advertirnos de los falsos maestros y profetas nos advierte de no caer en la apostasía. La Biblia tiene muchas advertencias desde Génesis hasta Apocalipsis para que el creyente no caiga en la apostasía perdiendo su salvación y la vida eterna. ¿Qué es la apostasía? Es el acto por medio del cual una persona que ha profesado creer en Cristo, se aparta y rechaza deliberadamente la verdad revelada en la Escritura. Es abandonar y rechazar de manera deliberada la fe. Desertar, traicionar, apartarse, alejarse de Cristo, de la palabra de Dios, de la fe de manera voluntaria y consciente. ¿Quién es un apóstata? Es la persona que ha profesado creer en Cristo, y siendo creyente de Cristo, se aparta, abandona, y rechaza deliberadamente, voluntariamente la verdad revelada en la Escritura. La apostasía se manifestará en los postreros días con los falsos maestros y sus falsas doctrinas. Pablo advierte “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.” (1Ti 4:1).
1. Advertencias para no caer en la apostasía en el NT. La iglesia debe estar atenta a los falsos maestros que tratarán de engañarlos: Predicando un mensaje positivista (súper fe, prosperidad). Presentar un sermón triunfador (subjetivismo, motivacional). Enseñanzas que dejan fuera la cruz. No hacer alusión al pecado ni lo confrontan con las Escrituras. No mencionan la sangre Jesucristo. No enseñan sobre del juicio final de Dios y la condenación eterna. Las advertencias para no caer en la apostasía son para los creyentes, no para los incrédulos. Están ubicadas en casi todas las cartas del NT. Algunas son: Apostatar por no hacer la voluntad de Dios (Mt 7:21-23). Apostatar por no permanecer en el Señor (Jn 15:6). Apostatar por el orgullo (Ro 11:21-22). Apostatar por no retener la palabra de Dios (1Co 15:1-2). Apostatar por no confiar en Cristo (2Co 13:5). Apostatar por negar al Señor (2Ti 2:11-12). Apostatar por recaer de la fe y volver atrás (He 6:4-6). Apostatar por extraviarse de la verdad (Stg 5:19-20).
2. El auto engaño (Mt 7:21) No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. ¿Qué es hacer la voluntad de Dios? Es creer en Jesucristo (Jn 1:11-12; 6:40; He 11:6). Jesucristo explica “Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en Él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” (Jn 6:40). Es ser obedientes a la palabra de Dios: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” (Jn 14:15). Es permanecer hasta el final fiel al Señor: “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.” (Jn 15:6). Santiago enseña: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” (Stg 1:22). “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Stg 2:17).
3. El juicio final (Mt 7:22). “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”. Los que apostatan de la fe inician bien y terminan mal. En algún momento del camino se desvían escuchando y siguiendo a los falsos maestros. “en aquel día” es en el juicio final del gran trono blanco donde serán juzgados todos aquellos que no obedecieron la Palabra de Dios. Juan detalla el juicio diciendo: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida;