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1339 – Mt 10:16 – Ovejas entre lobos.
He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
Los discípulos de Jesús iban a ser enviados a una misión evangelizadora. Pero peligros, dificultades y desprecios, aun el riesgo de su propia vida, formaba parte de la misión. Esta capacitación les serviría después de Pentecostés cuando saldrían a diferentes naciones a llevar el mensaje del evangelio de la gracia. Por lo cual, en Mateo 10:16-23 Jesús ofrece primero una analogía de los creyentes y de sus enemigos (Mt 10:16a), e ilustraciones que ejemplifican las actitudes como la prudencia que deben tener cuando enfrenten esos enemigos (Mt 10:16b). Luego menciona las dos áreas principales de las que vendrán los ataques directos de los perseguidores (Mt 10:17-18), y promete la provisión igualmente directa de Dios para esa situación (Mt 10:19-20). Por último, menciona las dos áreas principales de ataque indirecto (Mt 10:21-22a), y dice a sus seguidores cómo responder cuando sean perseguidos (Mt 10:23). Cristo fue desechado por la multitud que grito diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás!” (Lc 23:18).
Ovejas entre lobos (Mt 10:16). “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos;” El peligro normal para las ovejas es que los lobos entren en medio de ellas. Pero aquí Jesús les dijo a los doce: yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Él les mandó meterse en el propio territorio de los lobos, a entrar a las mismas bocas de sus enemigos. Jesús está colocando el costo de ser discípulo. Pablo declaró: “Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño” (Hch. 20:29). Jesús ya había advertido a sus seguidores en contra “de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mt. 7:15).
La actitud (Mt 10:16b). “sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” Los siervos del Señor deben ser prudentes o sagaces al tratar con el mundo incrédulo que los rodea. Es hacer lo que corresponde en cada situación. Pablo aconseja a los creyentes: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo” (Col 4:5). “El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de labios aumenta el saber.” (Pr 16:21). La prudencia y la sencillez, la astucia y la dulzura, son criadas de la discreción. “La discreción te guardará; te preservará la inteligencia,” (Pr 2:11). Al seguir el ejemplo de Cristo “nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos” (1Co 4:12-13).
La persecución (Mt 10:17-18). “Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.” Jesús procede a identificar a los “lobos” y a continuación ofrece advertencias sobre cuatro aspectos en los que persiguen a los creyentes: religion (concilios), gobierno, familia y sociedad en general. Jesús dice de estos adversarios: Guardaos, es decir, estar vigilantes, estar atentos, ser perceptivos. Ser prudentes no es ser ingenuos.
La provision (Mt 10:19-20). “Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.” Ser calumniados, perseguidos, arrestados y golpeados es traumático, y mientras se está experimentando esa situación es muy difícil cumplir la orden: no os preocupéis. Cuando se nos acusa de maldad, la reacción natural es hablar en nuestra defensa con el fin de convencer de nuestra inocencia a nuestros acusadores.
El odio (Mt 10:21-22). “El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y
By Francisco Atencio1339 – Mt 10:16 – Ovejas entre lobos.
He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
Los discípulos de Jesús iban a ser enviados a una misión evangelizadora. Pero peligros, dificultades y desprecios, aun el riesgo de su propia vida, formaba parte de la misión. Esta capacitación les serviría después de Pentecostés cuando saldrían a diferentes naciones a llevar el mensaje del evangelio de la gracia. Por lo cual, en Mateo 10:16-23 Jesús ofrece primero una analogía de los creyentes y de sus enemigos (Mt 10:16a), e ilustraciones que ejemplifican las actitudes como la prudencia que deben tener cuando enfrenten esos enemigos (Mt 10:16b). Luego menciona las dos áreas principales de las que vendrán los ataques directos de los perseguidores (Mt 10:17-18), y promete la provisión igualmente directa de Dios para esa situación (Mt 10:19-20). Por último, menciona las dos áreas principales de ataque indirecto (Mt 10:21-22a), y dice a sus seguidores cómo responder cuando sean perseguidos (Mt 10:23). Cristo fue desechado por la multitud que grito diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás!” (Lc 23:18).
Ovejas entre lobos (Mt 10:16). “He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos;” El peligro normal para las ovejas es que los lobos entren en medio de ellas. Pero aquí Jesús les dijo a los doce: yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Él les mandó meterse en el propio territorio de los lobos, a entrar a las mismas bocas de sus enemigos. Jesús está colocando el costo de ser discípulo. Pablo declaró: “Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño” (Hch. 20:29). Jesús ya había advertido a sus seguidores en contra “de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mt. 7:15).
La actitud (Mt 10:16b). “sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” Los siervos del Señor deben ser prudentes o sagaces al tratar con el mundo incrédulo que los rodea. Es hacer lo que corresponde en cada situación. Pablo aconseja a los creyentes: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo” (Col 4:5). “El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de labios aumenta el saber.” (Pr 16:21). La prudencia y la sencillez, la astucia y la dulzura, son criadas de la discreción. “La discreción te guardará; te preservará la inteligencia,” (Pr 2:11). Al seguir el ejemplo de Cristo “nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos” (1Co 4:12-13).
La persecución (Mt 10:17-18). “Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán; y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.” Jesús procede a identificar a los “lobos” y a continuación ofrece advertencias sobre cuatro aspectos en los que persiguen a los creyentes: religion (concilios), gobierno, familia y sociedad en general. Jesús dice de estos adversarios: Guardaos, es decir, estar vigilantes, estar atentos, ser perceptivos. Ser prudentes no es ser ingenuos.
La provision (Mt 10:19-20). “Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.” Ser calumniados, perseguidos, arrestados y golpeados es traumático, y mientras se está experimentando esa situación es muy difícil cumplir la orden: no os preocupéis. Cuando se nos acusa de maldad, la reacción natural es hablar en nuestra defensa con el fin de convencer de nuestra inocencia a nuestros acusadores.
El odio (Mt 10:21-22). “El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y