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1346 – Mt 11:28 – La invitación personal de Jesús.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Jesús en Mateo 11:25-27 Declara que el verdadero discipulado lo pueden disfrutar únicamente los que se acercan a Jesús con la fe genuina de un niño. Los pobres en espíritu que reconocen la pobreza espiritual al margen de Dios. Es verse como realmente se es: perdidos, sin esperanza, indefensos. Los que respondieron no fueron las personas importantes, sino los de fe como niños, los pobres y humildes de espíritu, los fatigados y cargados por el pecado. Por eso hace una invitación a todos ellos. La causa específica que produce alabanza de Jesús es la sabiduría soberana de Dios al esconder estas cosas, el reino de Dios, de los sabios y de los entendidos y más bien revelarlas a los niños, que son personas con actitud espiritual humilde. (Mt 11:25). Jesús continúa: “Sí, Padre, porque así te agradó.” (Mt 11:26). Dios se agrada con el evangelio de la gracia porque le produce gloria, lo cual es el propósito supremo en el universo. “Así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Is. 57:15). Jesús exalta la unidad y comunión con Dios Padre y Su soberanía para dar salvación al ser humano solo a través del Hijo, Cristo. (Mt 11:27; Jn 14:6).
I. Jesús, invita para ser salvo (Mt 11:28). “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Venid a mí. Es tener fe en Cristo y creer hasta someterse al señorío de Cristo. Jesús llama que acudan a Él todos los que están agotados por tratar en sus propios recursos de encontrar y agradar a Dios y alcanzar la salvación. El cansancio de la gente se debía a que llevaba la carga del pecado y sus consecuencias. Esta carga se hacía mayor con normas que ponían los religiosos escribas y fariseos sobre ellos. A las 613 leyes de Moisés le agregaron otras 400 (Hch 15:10). Jesús dijo de los escribas y fariseos: “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.” (Mt 23:4). Descansar es el alivio para esta carga del pecado que solo Jesucristo puede darnos con su perdón y estar en paz con Dios. Jesús promete descanso espiritual a todos los que vienen a Él en arrepentimiento y fe humilde. Ya que es el único que garantiza la paz con Dios: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Ro 5:1). Jesús te recibe en la condición que estés y no hay pecado que no pueda perdonar: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.” (Jn 6:37). Pero es necesario el arrepentimiento genuino para hallar descanso: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,” (Hch 3:19). “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (Sal 51:17). Jesús afirma saciar por completo al ser humano trabajado y cansado: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Jn 6:35).
II. Jesús, ejemplo de humildad (Mt 11:29a). “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Significa sumisión. El yugo tenía el propósito de aliviar la incomodidad al llevar una carga pesada. Pero también simbolizaba la obediencia y la aceptación de la responsabilidad de ser verdaderos discípulos de Jesucristo. Fe implica escuchar y obedecer. La obediencia espiritual, no es una actitud humana, sino fruto de la fe en Dios (He 11:4-8). Dios nos exhorta recordando: “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre
By Francisco Atencio1346 – Mt 11:28 – La invitación personal de Jesús.
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Jesús en Mateo 11:25-27 Declara que el verdadero discipulado lo pueden disfrutar únicamente los que se acercan a Jesús con la fe genuina de un niño. Los pobres en espíritu que reconocen la pobreza espiritual al margen de Dios. Es verse como realmente se es: perdidos, sin esperanza, indefensos. Los que respondieron no fueron las personas importantes, sino los de fe como niños, los pobres y humildes de espíritu, los fatigados y cargados por el pecado. Por eso hace una invitación a todos ellos. La causa específica que produce alabanza de Jesús es la sabiduría soberana de Dios al esconder estas cosas, el reino de Dios, de los sabios y de los entendidos y más bien revelarlas a los niños, que son personas con actitud espiritual humilde. (Mt 11:25). Jesús continúa: “Sí, Padre, porque así te agradó.” (Mt 11:26). Dios se agrada con el evangelio de la gracia porque le produce gloria, lo cual es el propósito supremo en el universo. “Así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Is. 57:15). Jesús exalta la unidad y comunión con Dios Padre y Su soberanía para dar salvación al ser humano solo a través del Hijo, Cristo. (Mt 11:27; Jn 14:6).
I. Jesús, invita para ser salvo (Mt 11:28). “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Venid a mí. Es tener fe en Cristo y creer hasta someterse al señorío de Cristo. Jesús llama que acudan a Él todos los que están agotados por tratar en sus propios recursos de encontrar y agradar a Dios y alcanzar la salvación. El cansancio de la gente se debía a que llevaba la carga del pecado y sus consecuencias. Esta carga se hacía mayor con normas que ponían los religiosos escribas y fariseos sobre ellos. A las 613 leyes de Moisés le agregaron otras 400 (Hch 15:10). Jesús dijo de los escribas y fariseos: “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.” (Mt 23:4). Descansar es el alivio para esta carga del pecado que solo Jesucristo puede darnos con su perdón y estar en paz con Dios. Jesús promete descanso espiritual a todos los que vienen a Él en arrepentimiento y fe humilde. Ya que es el único que garantiza la paz con Dios: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Ro 5:1). Jesús te recibe en la condición que estés y no hay pecado que no pueda perdonar: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.” (Jn 6:37). Pero es necesario el arrepentimiento genuino para hallar descanso: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,” (Hch 3:19). “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (Sal 51:17). Jesús afirma saciar por completo al ser humano trabajado y cansado: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Jn 6:35).
II. Jesús, ejemplo de humildad (Mt 11:29a). “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Significa sumisión. El yugo tenía el propósito de aliviar la incomodidad al llevar una carga pesada. Pero también simbolizaba la obediencia y la aceptación de la responsabilidad de ser verdaderos discípulos de Jesucristo. Fe implica escuchar y obedecer. La obediencia espiritual, no es una actitud humana, sino fruto de la fe en Dios (He 11:4-8). Dios nos exhorta recordando: “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre