Esta parábola la encontramos en Mateo 15:13. Hay cosas que parecen espirituales, pero no vienen de Dios. Así que no todo lo que podemos creer, viene de Dios, porque vivimos en un mundo donde muchas cosas que parece que florecen pero Jesús nos recuerda algo crucial: Todo lo que crece tiene raíz en Dios.