El Señor Jesús nos enseñó a través de su vida cómo cuidar nuestro cuerpo. Solemos creer que por tener hábitos espirituales eso es suficiente y podemos descuidar el cuerpo, pero no es verdad, se hace indispensable cuidar el cuerpo porque somos seres tripartitos por lo cual somos llamados a tener armonía en nuestro espíritu, alma y cuerpo. Así nos creo Dios, según 1 Tesalonicenses 5:23.