El Señor nos enseña en su palabra que hay un tiempo para todo lo que está bajo del cielo, está escrito en Eclesiastés 3:1-4 Así que necesitamos entender algunas verdades que nos darán una perspectiva adecuada mientras enfrentamos lo que perdemos (que es inevitable) mientras aprendemos a superarlo; porque no tenemos que siempre estar en busca de la felicidad.