La semilla está plantada; cuidándola adecuadamente, en su momento germinará. Paciencia y desapego en nuestra determinación alcanzarán el éxito debido. Presionar para producir cambios solamente generará el resultado contrario, pues estos no dependen tanto de nosotros como de las circunstancias. Debemos hacer nuestra parte y confiar, desde la alegría y la serenidad, en el feliz desarrollo de los acontecimientos.