El pasaje de Marcos 6:41 habla acerca de la multiplicación de los panes y los peces. Es importante recordar que antes de la multiplicación siempre vendrá la bendición y la antesala es la consagración, por lo que debemos aprender a consagrar todo aquello que hacemos y sin duda, nuestra necesidad principal es que la bendición de Dios repose sobre todo lo que hacemos.