Dios nos ha llamado a vivir como personas reconciliadas, porque naturalmente, en las relaciones hay fracturas, malos entendidos, llegamos a tener esa sensación de distancia… pues esto también sucede con Dios cuando caminamos lejos de Él, sin embargo, la Biblia nos enseña que somos nuevas criaturas y el Padre nos dio el ministerio de la reconciliación.