Juan 11:38 nos enseña acerca del momento en que Jesús llega a la tumba donde se encontraba Lázaro para luego ser levantado de ahí. Salgamos fuera, no dejemos nada en la cueva. En la vida tendremos pérdidas, pero el problema es cuando no nos hemos preparado para esta situación y cuando nos encerramos en la tristeza y dolor es debido a que nos preparamos para ganar pero no para perder.