Recordemos a los testigos del Camino de Emaús, y después de que Jesucristo les explica las Escrituras, y al quedarse con ellos, después de partir el pan, a ellos se les abrieron los ojos y le reconocieron. Y esto pasa también hoy en día: Hay quienes caminan con Jesús, que conoce las Escrituras pero no es lo mismo tener la inspiración que tener la revelación. Conoce la diferencia.