Es difícil decir las cosas a tiempo y lo es también abstenerse de ellas. Eclesiastés 3:1-7 enseñan: Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. El mal uso de las palabras logra destruir alguna relación, la estima de una persona. NECESITAMOS DE MANERA URGENTE APRENDER A DECIR LO QUE SENTIMOS EN EL MOMENTO ADECUADO. El enemigo número uno de cualquier relación es el silencio y el dos es la imprudencia. ¿Cómo manejar el punto de equilibrio?