Los planes de Dios tienen algo que los nuestros no lo tienen, y es que Él sabe la historia completa, el autor conoce lo que va a suceder, por ello, podemos vivir confiadamente, no hace falta temer al futuro.
Los planes de Dios tienen algo que los nuestros no lo tienen, y es que Él sabe la historia completa, el autor conoce lo que va a suceder, por ello, podemos vivir confiadamente, no hace falta temer al futuro.