Jonás 1:1-17 vemos cómo Dios le indica el propósito de vida a este profeta pero él, en lugar de seguir ese sueño, huye y desobedece a Dios. Con ello, nos enseña que no podemos huir del sueño que Dios nos dio, no podemos abandonar el propósito, más bien, debemos abrazarlo porque es el motivo por el cual nacimos; por otra parte, si huimos del sueño que Dios nos dio, el enemigo nos pondrá los recursos para escapar.