Dios nos llama al arrepentimiento porque nos ama, no para castigarnos sino para que nadie se pierda. El amor de Dios es la respuesta a todas las preguntas. La invitación es para volvernos a Dios.
Dios nos llama al arrepentimiento porque nos ama, no para castigarnos sino para que nadie se pierda. El amor de Dios es la respuesta a todas las preguntas. La invitación es para volvernos a Dios.