La mayoría de personas considera que Dios es duro, y en la parábola de los talentos hace mención de eso, pero debemos recordar que con respecto a nuestro servicio a Dios, a nuestra actitud, se parece mucho a la del hombre con el talento que lo enterró debido a que veía a su amo como un hombre duro, y siempre que veamos a Dios como un Dios duro, eso va a afectar nuestro servicio para Él, pero debemos cambiar nuestra perspectiva.