Todos tenemos dudas, temores, y a veces la ansiedad nos agobia, sientes que se desvanece tu fuerza, que todas las responsabilidades que tienes y tu ritmo de vida te oprimen el pecho, y hay miedo, por eso las dudas y temores son como un gran océano, si estás abajo y no sabes nadar, te hundirás y te ahogarán las corrientes, pero si estás arriba sobre un gran barco o bote, podrás disfrutar de todo el paisaje, nunca dejarán de estar ahí, pero tendrás que estar sobre la barca.