El viche es una bebida que manifiesta la autonomía, la creatividad y la capacidad que tienen los
pueblos del Pacífico para gestionar sus propios rumbos. En torno al viche sus pobladores se han
sabido organizar a pesar de un sistema que los invisibiliza y relega y han gritado con fuerza que su sabiduría es infinitamente valiosa, capaz de ofrecerles un buen vivir.