El honor y el respeto son una virtud resumida en una palabra: Honestidad. El respeto más grande que tenemos que desarrollar en nuestro corazón es: a Dios; en segundo lugar a nosotros mismos y el otro, no menos importante pero que en ocasiones dejamos de lado es a la inteligencia de alguien más. Efesios 4:21-25 nos enseña acerca de dejar la vieja naturaleza y permitir que el Espíritu nos renueve el entendimiento y las actitudes…. “Digámonos siempre la verdad a todos, porque nosotros somos miembros del mismo cuerpo.”