Todos queremos que nos vaya bien, y sí, es posible prosperar sin que nos vaya bien, sin embargo, nunca te irá bien sin prosperar, por eso lo que dice Josué 1:8. Dios anhela que tengamos éxito, que nos vaya bien y que prosperemos en todas las cosas, pero si no tienes una vida disciplinada de estudiar su palabra, puedes prosperar sin que te vaya bien todo. La palabra de Dios nos ayuda a mantener el equilibrio.