Leemos en el Evangelio de la Misa del día de hoy cómo san José recibió la voluntad de Dios mediante un sueño. Y sabemos por la Biblia que, al primero que llevó el nombre de José, sus hermanos le decían al verle: -¡Ahí viene el soñador! Quizá todo los que os llamáis así, de alguna forma, participáis de esa característica: sois personas valientes, audaces, soñadores.