En una sociedad como la del siglo XXI, tan emotiva, no es raro que la mayoría de las personas empaticen ante una tragedia y haya movilizaciones momentáneas. Pero otra cosa es vivir el día a día de Haití, de Guinea o de la India...
En una sociedad como la del siglo XXI, tan emotiva, no es raro que la mayoría de las personas empaticen ante una tragedia y haya movilizaciones momentáneas. Pero otra cosa es vivir el día a día de Haití, de Guinea o de la India...