Eclesiastés 11:4b nos enseña: Si quieres sembrar, no te quedes mirando al viento, si quieres cosechar, no te quedes mirando al cielo. Vivimos en una sociedad del saber, y es importante que nos capacitemos constantemente o de lo contrario quedamos fuera de todo lo que está sucediendo. Una persona exitosa permanentemente vive en un constante aprendizaje.