Cuando hacemos esa declaración, hay cierta verdad en esas palabras, pues solo Dios es perfecto, el problema es que esta declaración confunde el carácter presente de Dios con la capacidad de nuestro comportamiento. El asunto no es si somos perfectos o no, en realidad se refiere a si vamos a desistir frente a la tentación, frente a la capacidad de hacer lo correcto.