Voyeurs del sufrimiento: personas que pagan por entrar en canales en los que se muestra a streamers drogándose, bebiendo o en situaciones de maltrato. Las redes convertidas en el circo de la humillación ajena gracias a un algoritmo que ha logrado monetizar la violencia. Disfrutar de algo así muestra un alto grado de degradación moral, pero ¿estamos ante un delito?En este capítulo de Ganbara negra lo analizmos con: Ramón Bañuelos, exjefe de investigación de Bizkaia de la Ertzaintzay Carlos Bassas, escritor especializado en novela negra. ¿Servirá de algo cortar el acceso de los jóvenes a las redes hasta los 16 años para evitar que normalicen este nivel de violencia?