Una casa grande con maravillosas vistas al parque. Un terraza fascinante desde la que respirar... cuando el ambiente del hogar se vuelve irrespirable, porque de esa casa no se sale. Paula no ha salido desde que tuvo a la bebé, y esa bebé tampoco sale y si lo hace, lo hace desde el garaje y en coche. No se usa el portal, no se coincide con otros vecinos, nada de charlar con el portero, hay que ser discretos porque si el secreto que esconden sale a la luz todo podría saltar por los aires. Nos colamos con Pablo Rivero en el ambiente cerrado de "La canguro", su última novela. La mano que mece la cuna... tal vez no sea la más peligrosa, así que tal vez sea mejor no entrar.