El miedo no es un buen consejero y no es que sea malo, solamente hay un miedo que no viene de Dios, sino de nuestros traumas e historias, es por eso que debemos resolverlas.
El miedo no es un buen consejero y no es que sea malo, solamente hay un miedo que no viene de Dios, sino de nuestros traumas e historias, es por eso que debemos resolverlas.