¿Sientes el peso del cansancio o un vacío en tu rutina en este jueves 18 de junio? ¡Es momento de recordar quién eres! Dios nos asegura en I Pedro 1:18 que fuimos rescatados de la vida vacía que el mundo nos ofrece, y el precio fue pagado a precio de sangre. No busques tu felicidad en los aplausos del trabajo ni en las apariencias que se desgastan; haz una pausa de un minuto, respira hondo y permite que tu Padre Celestial llene tu corazón con su paz incondicional. ¡Caminas con propósito hoy porque eres su hijo amado! (Filipenses 4:8)