César no pensaba ni de lejos que podía ocurrirle a él, pero 60 conjurados le dieron muerte apuñalándolo 23 veces. Marco Antonio se vio superado por un chiquillo de 18 años y Cicerón volvió a equivocarse al medir por donde venía el viento y lo pagó con su vida dentro de la venganza por el asesinato de Julio. Acabamos el capítulo aludiendo a la carta que Antonio le envió a Cleopatra.