Después de que Jesús vuelve de Betania, celebra la santa cena con sus discípulos (Él la instituyó como un mandato) y también se levanta para lavar los pies a sus discípulos. Antiguamente aquellos que lavaban los pies eran sirvientes, esclavos, pero Jesús lo hace. Este jueves santo, el Rey del Universo, decidió hacerse esclavo por los esclavos.